Tres grandes transformaciones coinciden por primera vez y están redefiniendo el negocio ferretero en México.
Durante décadas el crecimiento de una ferretería dependía principalmente del comportamiento de la construcción. Si se edificaban más viviendas, aumentaban las ventas. Si la economía se desaceleraba, el mostrador también lo resentía.
Hoy esa relación dejó de ser tan simple. Por primera vez coinciden tres fenómenos que están modificando al mismo tiempo el mercado de materiales, herramientas y soluciones para la construcción.
Por un lado, México cuenta con un parque habitacional cada vez más antiguo que demanda mantenimiento, ampliaciones y remodelaciones. Al mismo tiempo, el desarrollo industrial asociado al fenómeno del nearshoring impulsa nuevas inversiones en parques industriales, infraestructura eléctrica y edificios especializados. Y mientras ambos mercados crecen, el consumidor cambió radicalmente su manera de comprar.
La ferretería ya no depende únicamente de cuántas casas se construyan. Depende cada vez más de cómo evolucionan la remodelación, la industria y un comprador que llega mejor informado que nunca.
De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda del INEGI, México cuenta con más de 35 millones de viviendas particulares habitadas. Una parte importante de ese inventario fue construida hace varias décadas y hoy demanda mantenimiento, sustitución de instalaciones, impermeabilización, modernización eléctrica y mejoras relacionadas con la eficiencia energética. Para miles de ferreterías, ese mercado representa una fuente permanente de negocio que, en muchos casos, resulta más estable que la propia construcción de vivienda nueva.
A ello se suma la expansión de parques industriales impulsada por la relocalización de empresas hacia México. BBVA Research estima que el nearshoring continuará favoreciendo inversiones en manufactura e infraestructura durante los próximos años, especialmente en el norte y el Bajío. Cada nueva nave industrial requiere instalaciones eléctricas, sistemas hidráulicos, climatización, automatización, herramientas y mantenimiento especializado, ampliando las oportunidades para fabricantes, distribuidores y contratistas.
Pero quizá el cambio menos visible sea el más profundo. Mientras el mercado evoluciona, también cambia la forma de comprar.
La Asociación Mexicana de Venta Online documenta que más de 77 millones de mexicanos realizaron compras por internet durante 2025. Las categorías relacionadas con el hogar y los proyectos de Hazlo Tú Mismo mantienen un crecimiento constante, reflejando que la decisión de compra comienza mucho antes de llegar al mostrador.
Hoy es común que un cliente compare marcas, consulte especificaciones técnicas, vea videos, revise opiniones y pregunte por disponibilidad desde su teléfono celular antes de visitar una ferretería. La primera visita ya no siempre ocurre en la tienda; muchas veces comienza en internet.
Ese nuevo comportamiento obliga a competir de otra manera. La disponibilidad del producto sigue siendo importante, pero ahora también cuentan la rapidez de respuesta, la información técnica, la asesoría y la capacidad para atender al cliente en distintos canales de comunicación.
La transformación de la ferretería no comenzó con la inteligencia artificial. Comenzó cuando el mercado dejó de depender de un solo motor de crecimiento.
Y comprender ese cambio será tan importante como conocer las herramientas, los materiales y las tecnologías que están llegando al sector.
Por: Sergio Iglesias Rodríguez



